Tras estar tres goles arriba en el marcador, Barcelona bajó la marcha y Leicester se puso a tiro de un empate que jamás llegó.
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Empezó siendo un monólogo de los dirigidos por Luis Enrique, que desnudaron la falta de andamiaje que el último campeón inglés ya había mostrado en su presentación ante el PSG.
Con Luis Suárez y Lionel Messi, cracks que no se pierden ni los partidos de pretemporada, Barcelona plasmó una gran diferencia de jerarquía respecto del Leicester y al término del primer tiempo ganaba el partido por 3-0, con un doblete de Munir y un golazo del Pistolero uruguayo.
Sin embargo, los culés bajaron la marcha en el complemento y Ranieri efectuó un cambió clave para cambiar la mentalidad de sus dirigidos. El ingreso de Ahmed Musa, flamante incorporación de los Foxes, revitalizó al equipo y fue un dolor de cabeza para el Barca.
Una corrida suya seguida de una gran definición puso el primer gol del Leicester cuando apenas se jugaban dos minutos de la segunda mitad, y otra aparición suya tras un error del canterano Cámara puso en riesgo el triunfoculé.
Hubo ocasiones para que el equipo inglés lo empatara, hasta que a siete minutos del final, Rafa Mujíca, juvenil de apenas 17 años, puso el 4-2 definitivo para un Barcelona que continúa con su andar victorioso por la Champions Cup.
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