A lo largo de la última década, los Dodgers de Los Ángeles han conformado un equipo sumamente completo, listo para dominar durante toda la temporada regular, pero que siempre se queda corto en la postemporada.

Este año pareciera que Dave Roberts había considerado todos los aspectos a mejorar, conformando una rotación abridora de gran calidad en conjunto con una batería ofensiva digna de respeto.

No obstante, el equipo angelino continúa teniendo un talón de Aquiles que puede ser lapidario en los playoffs, y es que no cuenta con la presencia de un lanzador cerrador realmente consistente y seguro.

Kenley Jansen ha dejado mucho que desear esta temporada y ya ha desperdiciado siete oportunidades de salvamento en lo que va de campaña, mostrando muy poco control en sus envíos y una recta con velocidad disminuida.

En lo que va de campaña, cuenta con récord de 4 triunfos y 3 reveses, una efectividad de 3.86 y un WAR de -0.1, demostrando lo negativo que ha sido para la franquicia californiana.

Los Dodgers intentaron hacerse con los servicios de un apagafuegos en el mercado de traspasos, lo que demuestra la poca confianza que tienen en el de Curazao, que podría terminar costándoles el boleto a la Serie Mundial.