No llegamos a las 15 horas desde que se decretó la cuarentena obligatoria y ya están pasando cosas insólitas. En Argentina no tenemos respiro ni un segundo.

La primera noticia fue a que las 2 de la madrugada de hoy, detuvieron a una persona por estar deambulando por las calles. Al romper la cuarentena, se lo terminó deteniendo.

Horas más tarde, pasaría algo menos creíble y que terminaría de una forma similar. En el barrio de Once la policía hizo un allanamiento a un albergue transitorio.

En dicho procedimiento, 14 personas fueron demoradas por romper el aislamiento. Siete parejas se encontraban en las habitaciones, pese al anuncio del Presidente.

Todos fueron derivados a sus respectivos hogares, con la advertencia de que podría caberles una pena si se repetía. La idea es que respeten si o si la cuarentena y no esten en la calle.

El que fue demorado y se le abrirá un acta es al dueño del hotel. Hace unos días que se decretó el cierre total de estos lugares y poco le importó al empresario.