Aunque apenas es un punto el que lleva de ventaja respecto del Borussia Dortmund, desde que lo aplastó en el clásico Bayern Munich parece haberse perfilado para volver a ganar la Bundesliga.

Este domingo, en su visita al Fortuna Düsseldorf, no le pesó que su competidor ya hubiera sumado tres puntos que lo devolvieran de manera momentánea a la cima de las posiciones.

Por el contrario, se desembarazó sin problemas de un equipo estancado en mitad de tabla y lo goleó 4-1.

Kingsley Coman, que entre semana había protagonizado una pelea con su compañero Robert Lewandowski, se despachó con un doblete que mandó a la prensa a volver a hablar de sus pies y no de sus puños.

El tercero fue obra de Gnabry, tras la asistencia de un Thomas Müller que fue una de las figuras del encuentro.

Sobre el final del encuentro, cuando ya había ingresado James Rodríguez al terreno de juego, Fortuna logró descontar con un tanto de penal de Lukebakio. Pero en tiempo de descuento fue Goretzka el encargado de volver a estirar la diferencia.