En el Wanda Metropolitano, Barcelona y Sevilla se citaron para la final de la Copa del Rey. Era lógico que el conjunto azulgranaparta como favorito, pero nadie pensó que la diferencia en la cancha sería tan grande. Si a fútbol se refiere, fue una masacre con todas las letras.
Desde el pitazo inicial hasta el final, todo fue del Barça. Para el entretiempo, los de Ernesto Valverde ya iban arriba por 3-0: dos de Luis Suárez y uno de Lionel Messi.
En el segundo tiempo, la superioridad fue igual pero también supieron regular sobre el final: Andrés Iniesta y Philippe Coutinho agrandaron el marcador.
En la última final del “Cerebro” con Barcelona, su equipo bailó al Sevilla y rompió todos los récords en una final que estuvo lejos de ser eso. Por cuarta vez al hilo, la Copa del Rey tiene los colores azulgranas.