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Selección Italia

Se desató la guerra entre FIGC y el gobierno tras el fracaso de la Selección de Italia

Luego de la derrota de la Selección de Italia ante Bosnia, se desató el conflicto entre el gobierno nacional y las autoridades de la FIGC.

Gabriele Gravina, ex presidente de la FIGC, criticó al gobierno por su incapacidad para encontrar soluciones tras el fracaso de la Selección de Italia.
Gabriele Gravina, ex presidente de la FIGC, criticó al gobierno por su incapacidad para encontrar soluciones tras el fracaso de la Selección de Italia.

El fútbol italiano está sumergido profundamente en una crisis que desató una fuerte disputa entre las autoridades de la FIGC (federación) y el gobierno nacional. Luego de la derrota de la Azzurra ante Bosnia y Herzegovina en el Repechaje de la UEFA para el Mundial 2026, el Ministerio de Deportes advirtió que intervendría al ente que regula el Calcio y, de alguna manera, empujó a Gabriele Gravina (presidente de la FIGC) a su renuncia.

Y si bien desde varios sectores del gobierno anunciaron medidas inmediatas para iniciar la reconstrucción no solo del combinado nacional sino de la liga local, los días pasaron y aún no hay novedades concretas. Y frente a este panorama de incertidumbre, la federación italiana publicó un informe en el que hace una especie de diagnóstico.

“La incapacidad para intervenir ha superado la incapacidad para identificar soluciones”, apunta la notificación firmada por Gravina, señalando directamente a la fragmentación del sistema y a la ausencia de una estrategia común entre federación, ligas, clubes e instituciones.

En ese sentido, uno de los principales focos de preocupación es la progresiva desaparición del talento nacional. Según el comunicado, la Serie A presenta una de las edades medias más altas de Europa (27 años) y un dominio creciente de jugadores extranjeros, que acaparan cerca del 68% de los minutos. La consecuencia es inmediata: la cantera italiana pierde peso y la selección carece de relevo generacional. El dato es especialmente alarmante en el caso de los jóvenes: solo el 1,9% de los minutos en la liga corresponde a futbolistas sub-21 italianos.

A esta debilidad estructural se suma un ”evidente deterioro del nivel competitivo”. En el fútbol italiano ”se corre menos, se presiona peor y se genera menos desequilibrio que sus principales rivales europeos”. Con lo cual, las estadísticas reflejan una liga más lenta, con menos regates y menor intensidad, lo que repercute directamente en su rendimiento internacional.

Las pérdidas económicas que registra el Fútbol Italiano

En paralelo, el modelo económico presenta varias grietas. Siempre en relación con el comunicado citado, el fútbol italiano acumula pérdidas superiores a los 730 millones de euros anuales y tiene una deuda que ronda los 5.500 millones. En las últimas décadas, casi 200 clubes han sido excluidos de competiciones profesionales por incumplimientos financieros.

El informe también pone el foco en el retraso en infraestructuras, con estadios obsoletos y pocas inversiones en modernización, así como en una estructura organizativa incapaz de reformarse a sí misma. La coexistencia de múltiples intereses y la autonomía de las ligas han bloqueado iniciativas clave, como la reducción del número de equipos o la reorganización del sistema competitivo.

Pese al panorama, el informe plantea una hoja de ruta para revertir la situación: incentivos fiscales para fomentar la inversión en cantera e infraestructuras, recuperación de ingresos vinculados a las apuestas, apoyo público para la construcción de estadios, impulso al fútbol femenino y un nuevo plan técnico centrado en el desarrollo del talento joven.

En síntesis

  • La Selección de Italia quedó fuera del Mundial 2026 tras perder ante Bosnia y Herzegovina.
  • El Ministerio de Deportes impulsó la renuncia de Gabriele Gravina a la presidencia de la FIGC.
  • El fútbol italiano registra deudas de 5.500 millones de euros y pérdidas anuales de 730 millones.