La Selección de Egipto ganó su primer partido de eliminación directa en la historia de los Mundiales. No lo logró en el tiempo de juego reglamentario, porque finalizó igualado 1-1 ante Australia en los 120 minutos; pero tuvo cien por ciento de efectividad en la definición desde el punto de penal para asegurar su boleto a octavos.
El representativo africano había logrado ponerse en ventaja temprano en el primer tiempo, con un cabezazo goleador de Emam Ashour. Pero un gol en contra de Mohamed Hany, el segundo en esta Copa del Mundo, permitió que los australianos lo igualaran a los 9 del complemento.
En un partido en el que las grandes ocasiones escasearon, Egipto hizo algo más de mérito para llevarse la victoria en los minutos finales, también en el alargue, pero tuvo que esperar hasta la definición desde el punto de penal.
Australia cambió de arquero, dando lugar al ingreso de Mathew Ryan por Patrick Beach, pero la apuesta no funcionó porque no pudo contener ni uno solo de los cuatro remates de los que necesitaron los egipcios para ganar, aprovechándose de los yerros de Souttar y Herrington.








