Que Facundo Colidio y Maximiliano Salas hayan salido bajo una silbatina generalizada imponente por parte de los cuatro costados del Estadio Monumental obedece a dos factores opuestos: el hincha de River no soporta la falta de entrega de Colidio y tampoco la mala inversión que se realizó por Salas.

Pero los silbidos no fueron únicamente para ellos dos, hubo un mensaje más profundo: los hinchas pedían por un 9. En este mercado de pases, luego de un 2025 nefasto y con clara ausencia de un delantero de área, River no fue a la carga por un goleador y eso es responsabilidad pura y exclusiva de Marcelo Gallardo.

Durante todo el mercado de pases, River buscó a Tadeo Allende, Santino Andino, Maher Carrizo, Sebastián Villa y terminó contratando a Kendry Páez, que claramente no será el salvador de este desastre ofensivo. Lo curioso es que todas esas búsquedas fueron enfocadas en delanteros por afuera, pero ninguna en un finalizador nato.

En su momento Gallardo contó con jugadores de área de la talla de Cavenaghi, Alario, Alonso, Scocco, Pratto o mismo Miguel Ángel Borja, por poner algunos ejemplos de atacantes. En este segundo ciclo, el Muñeco se decantó por delanteros que son complementos de un clásico 9 de área como Colidio, Salas o Driussi, pero la fórmula no funciona y a River se le va a complicar sin un goleador si es que aspira a ganar títulos en este 2026.

Facundo Colidio. (Foto: Getty).

Sequía desesperante

Colidio, Salas y Driussi no son esa clase de jugadores que aportan cantidad de goles. De hecho, nunca lo fueron en sus carreras, los tres tuvieron sus picos más altos acompañando a delanteros de área: Salas con Maravilla Martínez en Racing, Colidio con Retegui en Tigre y Driussi con Alario en River.

Es desesperante para el hincha la falta de gol de sus delanteros. Colidio no convierte desde julio de 2025, Driussi desde agosto y Salas desde octubre. Lo que no deja de llamar la atención es que para Marcelo Gallardo pareció no ser prioritario ir por un 9 goleador.

Sebastián Driussi acumula 6 lesiones desde que regresó a River. (Foto: Prensa River).

¿Por qué ya es en vano ir a buscar un 9?

La dirigencia de River comandada por Stefano Di Carlo demostró responsabilidad económica en su primer mercado de pases: invirtió 7 millones de dólares en un volante como Aníbal Moreno -que tenía una tasación mucho más elevada- y después concretó préstamos con cargos bajos y opciones de compra razonables.

Ir en búsqueda de un 9 ahora sería imprudente porque cualquier equipo va a pedir una fortuna. Además, en el fútbol argentino tampoco es que abunden alternativas y comprar por comprar sería una error garrafal, pero River no tiene motivos para sufrir por la falta de un 9 porque claramente lo tiene adentro.

Ruberto – Subiabre

Es cierto que hubiese sido ideal haber ido a la carga por un 9 de área en el comienzo del mercado de pases, pero como no lo hizo y ahora cualquiera jugador que pueda llegar va a ser muy caro y no va a tener la pretemporada hecha y va a necesitar un periodo de adaptación, lo mejor que puede hacer Marcelo Gallardo es apostar por Agustín Ruberto.

Agustín Ruberto. (Foto: Prensa River).

Ruberto demostró tanto en las selecciones juveniles que es un goleador más que interesante y también hizo lo propio en la Reserva. Una dura lesión lo marginó gran parte de 2025, pero jugó el tramo final del año, hizo la pretemporada y merece tener su oportunidad.

Gallardo debería apostar por la dupla ofensiva conformada por Agustín Ruberto e Ian Subiabre. Ambos demostraron hambre cuando les tocó entrar ante Tigre con una goleada en contra. Corrieron, metieron y contagiaron más que Salas o Colidio. Además, un detalle no menor es que se conocen a la perfección de su etapa en Inferiores y Reserva. Por otro lado, sería un buen mensaje para Colidio y Salas, que no les vendría mal pasar unos partidos en el banco.