Santiago Beltrán (6,5): Volvió a mantener la valla en cero, consolidando su muy buen presente y su personalidad para sobrellevar la ausencia de Armani. No fue inquietado de manera recurrente por el rival, pero expuso seguridad de principio a fin.
Gonzalo Montiel (7): Completó una actuación sólida desde lo defensivo y criteriosa para pasar al ataque y mostrarse como una alternativa, abriendo la cancha y llegando hasta el fondo. Expuso su liderazgo, incluso en momentos desdibujados desde lo colectivo.
Lucas Martínez Quarta (5): Sarmiento le dio vía libre para salir con la pelota dominada, por lo que tuvo mucha participación. Así las cosas, volvió a abusar de los pelotazos largos y no contó con la precisión necesaria para desprenderse del esférico.
Lautaro Rivero (5): Tuvo algo menos de libertad que su compañero de zaga para jugar con los pies y por momentos lo padeció. Ante la presión sobre su salida, se equivocó bastante al desprenderse de la pelota. No tuvo muchos problemas en el uno contra uno.
Marcos Acuña (7): Su mejor partido en lo que va de la temporada. No tuvo ninguna complicación en el aspecto defensivo, clausurando por completo cualquier intento de Sarmiento. Paralelamente, fue opción en ataque con escaladas incisivas.
Aníbal Moreno (8): Luego de un comienzo de partido con algunos inconvenientes, el mediocampista central ajustó piezas y terminó siendo uno de los jugadores más claros del equipo. Se multiplicó en la medular, fue preciso en la distribución y hasta asistió a Subiabre en el segundo gol.
Fausto Vera (5): Le costó encontrar la importancia que alcanzó en compromisos anteriores. Acompañó a Moreno en la contención y buscó tener contacto con la pelota para distribuir y filtrar, pero lo cierto es que, salvo excepciones, no logró la claridad necesaria.
Tomás Galván (5): No tuvo la lucidez de otros partidos y eso se notó en el funcionamiento del equipo. Intervino de manera intermitente y lo cierto es que no tuvo el mismo peso que venía exponiendo a la hora del andamiaje creativo de River.
Kendry Páez (5): Otra presentación caracterizada por las irregularidades. Arrancó mal, con participación importante pero malas resoluciones. Luego fue ganando protagonismo y también influencia, fundamentalmente apoyado en la pelota parada.
Ian Subiabre (6): No venía teniendo un buen partido. De hecho, había dilapidado prácticamente todas las acciones que lo tuvieron como protagonista. Sin embargo, promediando el segundo tiempo, resolvió de buena forma tras una habilitación de Moreno.
Sebastián Driussi (7): Pese a su complicación física, se las ingenió para lograr peso específico en el área de Sarmiento. Abrió la cuenta con un recurso más que interesante y luego retrocedió para tomar contacto con el esférico y participar de la generación.
Ingresaron:
Joaquín Freitas (6,5): Otro buen ingreso del juvenil. Pese a no brillar, fue pura potencia, mucho sacrificio y gran despliegue.
Juan Fernando Quintero (6): Entró y rápidamente se hizo dueño de la pelota. Alternó descargas interesantes con malas resoluciones.
Kevin Castaño (6): Ingreso para apuntalar la mitad de la cancha con algo de frescura. No tuvo grandes errores, pero tampoco se lució.
Paulo Díaz (-): Tuvo un grosero error durante su acotada estadía en el campo de juego.
Maximiliano Salas (-): Más entrega y sacrificio que claridad a lo largo de su corto tiempo en la cancha.
