Agustín Marchesín (5): Nada para hacer en la jugada del gol, único momento en el que fue exigido durante el partido.
Marcelo Weigandt (4): Floja actuación. Sufrió a sus espaldas, se lo notó desordenado en defensa y, cuando pasó al ataque, sus centros carecieron de la precisión necesaria.
Lautaro Di Lollo (5): Alternó buenas y malas. Le costó aportar seguridad como suele hacerlo. Sin embargo, ganó por arriba en las dos áreas.
Ayrton Costa (5): Llegó tarde en algunas jugadas y cometió varias infracciones, aunque tuvo pocas exigencias defensivas.
Lautaro Blanco (6): Una vez más fue la principal -o única- llave de gol dentro de un equipo sin fluidez y con pocas ideas. De sus pies provino el centro del gol de Merentiel y el anulado a Bareiro.
Santiago Ascacíbar (4): Una versión pálida. Recién en el complemento intentó involucrarse en la circulación, pero estuvo lejos de aportar la dinámica y el quite que el equipo necesitaba.
Milton Delgado (5): Debió multiplicarse por todo el mediocampo ante la poca movilidad de sus compañeros. Con la prolijidad de siempre, fue primer pase, distribuyó y hasta por momentos hizo las veces de un interno.
Williams Alarcón (3): Desconectado. Sigue sin encontrar su rol en el esquema. Jugó a lo seguro, no arriesgó con pases filtrados y jamás se erigió como opción para asociarse.
Miguel Merentiel (6): Volvió al gol y eso es lo más importante. Su aporte en el circuito de juego fue escaso y hasta tuvo que sacrificarse tirándose a las bandas
Adam Bareiro (6): El más participativo en ataque. Pivoteó, chocó constantemente contra los centrales y ganó de arriba. El VAR le ahogó el grito de la victoria, pero fue la principal referencia ofensiva.
Lucas Janson (3): En ningún momento justificó su titularidad. Poca rebeldía y nula influencia en los metros finales. Para colmo, su fuera de juego terminó invalidando el festejo de Bareiro.
Los que ingresaron
Leandro Paredes (5): Su entrada le dio un poco más de sentido a la posesión. Ordenó la mitad de la cancha hacia adelante y le aportó una cuota de veneno a cada pelota parada.
Tomás Aranda (7): Aportó la frescura, rebeldía y movilidad que el trámite exigía a gritos. Solo le faltó la puntada final, pero hizo méritos de sobra para ganarse la titularidad.
Kevin Zenón (5): Dinámico. Se asoció con Blanco por el carril izquierdo, inyectándole otra marcha y mayor peso ofensivo al equipo.
Ander Herrera (5): le costó entrar en sintonía para aportar toda su jerarquía.







