Santiago Beltrán (6): El arquero de River no tuvo ninguna responsabilidad en el gol de Di Lollo y tampoco cometió errores groseros, pese a no despacharse con ninguna intervención rutilante. A su vez, volvió a estar bastante flojo con la pelota en los pies.
Gonzalo Montiel (5): Por las circunstancias obvias, no pudo tener la participación ofensiva constante de otros encuentros y River sintió esa carencia. Al mismo tiempo, el lateral derecho tuvo algunas complicaciones naturales en la contención, siendo expulsado injustamente.
Lucas Martínez Quarta (0): Complicó el Superclásico de entrada, con una torpeza realmente insólita que dejó al equipo con un hombre menos. Sigue perjudicando a River de manera contundente en momentos determinantes. Claro responsable de la derrota.

Martínez Quarta, siempre en el ojo de la tormenta. (Foto: Getty)
Nicolás Otamendi (6): Con aciertos y también con errores, fue uno de los pocos que jugó el partido con el carácter que había que afrontarlo. Se equivocó, pero fue al frente de principio a fin, peleando, anticipándose cuando pudo y tratando de sacar al equipo adelante.
Marcos Acuña (3): Nervioso y pasado de revoluciones desde el pitazo inicial. Recurrió al juego brusco de forma permanente, incluso en momentos totalmente innecesarios. Paralelamente, no se mostró sólido en la marca y no aportó en ofensiva.
Tobías Andrada (2): Arrancó el cotejo mostrándose bastante temeroso, con fallas simples a la hora de descargar el esférico. No pudo imponerse nunca en la mitad de la cancha y tampoco pesar con la pelota en los pies. Actuación deslucida del joven volante.
Lucas Silva (2): Tuvo la responsabilidad de ser titular pese a su escasa experiencia y no cumplió. Demoró casi siempre en desprenderse de la pelota y eso derivó en pérdidas constantes, capitalizadas por Boca. No estuvo firme en la marca ni preciso con la pelota.
Tomás Galván (4): Poco peso específico en aspectos clave como la generación y la creatividad. Es cierto que fue uno de los más voluntariosos y sacrificados, pero la realidad indica que no logró ser importante ni en la recuperación ni en la gestación de fútbol.
Thiago Almada (4): Arrancó con algo de lucidez, aguantando y administrando bien la pelota. Con el correr de los minutos y con la prematura inferioridad numérica, se vio completamente perjudicado y condicionado. Perdió protagonismo de forma progresiva y contundente.
Ángel Correa (5): Demasiado solo durante prácticamente todo el partido. La salida de Beltrán y la pérdida de fuerza de Almada lo condicionaron, a tal punto que no pudo gravitar demasiado. Un puñado de atisbos de rebeldía y talento y no mucho más.

Uno de los intentos de Correa. (Foto: Getty)
Lucas Beltrán (-): Tuvo que ser reemplazado en el tramo inicial del partido debido a la insólita expulsión de Martínez Quarta.
Ingresaron:
Lautaro Rivero (4): Ingresó y poco tiempo después perdió a Di Lollo en la apertura del marcador para el local. Luego, alternó buenas y malas intervenciones en los duelos individuales y en los movimientos y decisiones.
Lautaro Pereyra (6): Un par de pinceladas cuando pisó el campo de juego. Después se fue apagando progresivamente.
Juan Cruz Meza (5): Voluntad y sacrificio. No mucho más que eso durante su corta estadía en el campo.
Sebastián Driussi (5): Entró demasiado tarde. Fue guapo y peleó, pero no pudo hacer demasiado.
Giovanni González (-): Entró en la agonía del espectáculo.





