La salida de Lionel Messi del combinado nacional marca un antes y un después en la dinámica de grupo. Atrás quedó la época de la palabra unificada en el vestuario, para darle paso a un modelo de liderazgo compartido que inevitablemente recuerda a las etapas de referentes como Juan Pablo Sorín, Javier Zanetti, Juan Sebastián Verón o Roberto Ayala. El gran desafío de Lionel Scaloni será administrar y alinear estos nuevos perfiles en un grupo acostumbrado a ganar.
A partir de ahora, la Selección Argentina estructura su liderazgo en tres escalones bien marcados:
La nueva mesa chica: los tres capitanes
Sorpresivamente, Nicolás Tagliafico quedó fuera de esta terna, probablemente porque llegaría con 37 años a la próxima Copa del Mundo, dejándole la cinta a tres pilares fundamentales que atraviesan un presente arrollador en Europa:
- Cristian Romero: el caudillo defensivo por excelencia. Ya demostró toda su jerarquía siendo el referente máximo del Tottenham, tomando decisiones y dando la cara como portavoz en los momentos más críticos del club inglés.
- Emiliano Martínez: su traspaso al Chelsea lo obligará a asumir un rol similar en la Premier League, pero en la Selección su peso específico y su voz de mando en el área son indiscutibles.
- Lautaro Martínez: el líder natural y capitán del Inter de Milán. Portador de la histórica camiseta número 10, fue declarado intransferible ante los sondeos del Barcelona y es la gran referencia ofensiva del equipo.
Los veteranos de mil batallas
Un escalón por debajo se ubica la vieja guardia, aquellos futbolistas que ganaron todo (Copa América y Mundial) y que supieron poner el pecho cuando llovían las críticas.
Aquí aparece Nicolás Tagliafico, quien confirmó que seguirá defendiendo la camiseta albiceleste. A él se le suma Leandro Paredes; el propio Scaloni avisó que, una vez que cumpla su sanción y esté sano, volverá a ser tenido en cuenta por su tremenda importancia en el grupo. En este lote de experiencia también se encolumnan baluartes como Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso y Exequiel Palacios, listos para seguir guiando a los más jóvenes.
El paso al frente de la nueva guardia
Finalmente, asoman los jugadores que ya dejaron de ser promesas para convertirse en realidades consagradas, y que ahora deberán asumir mayores responsabilidades vocales y anímicas:
- Julián Álvarez: dejó atrás su estatus de “juvenil maravilla” del 2022 para plantarse como un jugador de absoluta experiencia.
- Lisandro Martínez: con la salida definitiva de Nicolás Otamendi, “Licha” asegura su lugar como titular y aporta una de las personalidades más fuertes del plantel.
- Enzo Fernández y Alexis Mac Allister: los dos motores del mediocampo llegarán al próximo Mundial como veteranos por la cantidad de tiempo y batallas acumuladas con esta camiseta.
- Thiago Almada: una vez que cumpla con su respectiva sanción, se espera que vuelva a ser una pieza clave de este recambio generacional.
El recambio está en marcha y la Albiceleste ya tiene a sus nuevos caciques.





