La Selección Argentina hizo un enorme partido frente a Bolivia y ganó por goleada. Gustó también, pero presentó cartas muy positivas y también alguna que otra negativa. Sí, una jornada interesante en la provincia de Córdoba, iniciando una fecha FIFA realmente extensa que culminará con la despedida de Lionel Messi.
Para empezar, hay que decir que Argentina jugó contra un rival endeble, flojo, con muy poco para ofrecer. Pero los jugadores rindieron muy bien. Y uno de ellos fue Nico Paz, que fue la gran estrella del partido. Marcó un golazo picándola, asistió a Cuti Romero para que marque de cabeza y mostró en la Selección todo lo que hace en el Como.
Después, Román Vega fue una de las pruebas interesantes que generó Lionel Scaloni, debutando en el lateral izquierdo. Buena apuesta, porque ganó faltas que dieron oxígeno y que también se transformaron en situaciones de peligro. Es cierto que no tuvo demasiada exigencia a nivel defensivo, pero se proyectó bien y se perfiló como una buena alternativa.
Entre los veteranos, Lautaro Martínez, Exequiel Palacios y Cuti Romero rindieron realmente muy bien. A su vez, entre los que ingresaron, hay que destacar al Colo Barco, que cada vez que entra la pide y empieza a manejar al equipo a su gusto. Pero, esta vez, se encontró con un socio inesperado y con el que se entendió muy bien: Franco Mastantuono.
Por último, hay que destacar al pibe Flores, de Boca. La rompió. Hace 76 días que debutó en Primera y ya está en la Selección Argentina. Redondeó unos 10 o 15 minutos con un despliegue importante y fue una de las muestras más interesantes de un chico entrando en La Albiceleste por primera vez. Generó una jugada de peligro para que el Flaco López tenga un mano a mano y hasta gambeteó rivales de forma asombrosa.
Los que no aprovecharon tanto su chance, para mí fueron dos titulares. Uno es Julián Álvarez, que no lo hizo bien y sigue falto de confianza. El chiste ayer era que “lo agarraron los dementores”, porque parece un chico al que le extirparon la confianza. Está en posiciones de rematar y no remata. Engancha, trata de seguir la jugada para que otro defina. Está sufriendo desde el inicio de la temporada, siendo suplente en el Atlético de Madrid.
Y el otro es Gianluca Prestianni, que no pudo aprovechar su oportunidad. Estuvo lejos de lo que suele ofrecer en Portugal, donde está mostrando un gran rendimiento en Benfica. Sin embargo, es un chico con desfachatez, con rebeldía, con gambeta y que puede hacerlo muy bien por ambas bandas. Ahora va a competir con Matías Soulé, que es al que le faltan minutos.




