Aryna Sabalenka, número 1 del ranking mundial, respaldó públicamente la nueva política de elegibilidad de la WTA, que desde el 21 de julio de 2026 obliga a todas las jugadoras del circuito a someterse a una prueba genética.
La bielorrusa, de 28 años, habló del tema el viernes 31 de julio de 2026, en la rueda de prensa previa al National Bank Open de Toronto, cuando una periodista le preguntó qué opinaba de la medida.
Consultada por si le molestaba tener que pasar ella misma por el procedimiento, la número 1 lo descartó: “Para mí, estoy enfocada en mí misma, en mis objetivos, lo que sea que haga falta. Si quieren hacernos pruebas a todas, estoy feliz de hacerlo. Es bastante justo, y mantengámoslo así”.
Sabalenka habló en inglés ante los periodistas acreditados en el torneo canadiense, que se disputa entre el 2 y el 13 de agosto y en el que es primera preclasificada por primera vez en su carrera.
En qué consiste la prueba que aplica la WTA
La política de elegibilidad femenina de la WTA entró en vigor el martes 21 de julio de 2026 y alcanza a todas las jugadoras que compiten en torneos del circuito, incluidos los cuatro Grand Slams. El requisito es un análisis único —no se repite cada temporada— que busca el gen SRY, un marcador de ADN que se encuentra habitualmente en el cromosoma Y.

La muestra puede tomarse con un hisopado bucal, un análisis de sangre o una muestra de saliva, y el costo corre por cuenta de la propia WTA. Las jugadoras cuyo resultado sea negativo quedan habilitadas de inmediato.
Un resultado positivo, en cambio, deja a la jugadora fuera de la categoría femenina, salvo que acredite ante el cuerpo médico de la organización un síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos u otra diferencia del desarrollo sexual reconocida. La WTA es la primera liga deportiva profesional en adoptar un requisito de este tipo.
Las otras voces del circuito
La medida abrió un debate que atraviesa al tenis femenino. La estadounidense Coco Gauff planteó una posición matizada: dijo entender el razonamiento detrás de la política y la diferencia biológica que busca preservar, pero señaló que la discusión “ha generado mucha animosidad hacia la comunidad trans”, algo que dijo no compartir.
Gauff también criticó la forma en que se comunicó la decisión: sostuvo que muchas jugadoras se enteraron recién por el comunicado de prensa y que la WTA pudo haber sido más transparente con las tenistas del circuito.
Entre las extenistas, Martina Navratilova y Chris Evert se manifestaron a favor de la nueva reglamentación. Del otro lado, la atleta sudafricana Caster Semenya —que litigó durante años contra los reglamentos de elegibilidad del atletismo— criticó las pruebas de sexo en el deporte y las calificó como una falta de respeto hacia las mujeres.





