El combinado alemán se planta en esta ronda de eliminación directa con la chapa de candidato, pero cargando una mochila de desconfianza de última hora que querrá sacudirse de encima de forma inmediata. Los germanos iniciaron el certamen de muy buena manera al vencer en fila a Curazao y Costa de Marfil, compromisos que les permitieron sellar con anticipación el primer puesto de su zona.
Sin embargo, el bando dirigido por Julian Nagelsmann sufrió un cortocircuito en el cierre de la fase grupal. La sorpresiva derrota sufrida ante Ecuador sembró una luz de alerta en el búnker de la UEFA, exponiendo licencias en la retaguardia de las cuales se querrá aprovechar la Albirroja en este cruce nuclear de los 32 mejores.
A medida que nos acercamos a la gran final, las apuestas al ganador reflejan la paridad y el nivel mostrado por las selecciones favoritas en las últimas rondas.
La pizarra de Alfaro: En busca de la mística de las Eliminatorias
Por la vereda opuesta aparece una escuadra guaraní que ha transitado por un camino sumamente espinoso en territorio norteamericano. Paraguay no ha logrado mostrar en el certamen mundialista la cara colectiva que generó tan positivas sensaciones en las Eliminatorias Sudamericanas. El Scratch o los elencos de la Concacaf los pusieron a sufrir: fueron goleados de entrada por Estados Unidos, sufrieron más de la cuenta para vencer a Turquía y arañaron un agónico empate frente a Australia para avanzar con lo justo como uno de los mejores terceros.
A pesar de clasificar por la ventana de emergencia, el factor anímico juega a favor de los sudamericanos. De la mano de la estrategia y el orden táctico de Gustavo Alfaro, Paraguay va con el bando encendido por el golpe a la cátedra ante Alemania, apelando a la concentración absoluta y a la efectividad para dejar de rodillas a una de las potencias del planeta. ¡Promesa de dientes apretados en el césped!





