El Lumen Field de Seattle se vistió de gala para albergar el crucial cierre de los octavos de final, donde la escuadra europea tomó la iniciativa desde las primeras acciones. Bélgica avisó tempranamente con un remate de Timothy Castagne contenido por Matt Freese y una clara opción que Youri Tielemans no logró conectar frente a la portería.
La insistencia de los Diablos Rojos rindió frutos rápidamente. Al minuto 10, Charles De Ketelaere aprovechó una distracción en la zaga local para definir en la boca del arco y decretar el 1-0. Pese a sufrir la baja por lesión de André Onana al 21′, la visita continuó manejando los tiempos de la primera mitad.
Estados Unidos reaccionó, asumió mayores riesgos y encontró premio a través de la pelota detenida. Al minuto 32, Malik Tillman emparejó transitoriamente las cifras al ejecutar un gran tiro libre que contó con un posterior desvío en Hans Vanaken para batir a Thibaut Courtois.
Sin embargo, la alegría en las tribunas norteamericanas duró muy poco. A los 34′, Leandro Trossard sacó un preciso centro por el sector izquierdo y De Ketelaere apareció nuevamente destapado en el área para conectar de cabeza el 2-1 con el que se marcharon al descanso.

Romelu Lukaku cierra la goleada con un golazo
Los errores pasaron la cuenta y Lukaku puso el broche de oro
En el complemento, la pizarra del bando norteamericano dispuso los ingresos de Giovanni Reyna y Sebastian Berhalter para cambiar la dinámica del mediocampo, pero el trámite liguero e internacional se sentenció debido a un infortunio en la zaga local. Al minuto 58, el arquero Matt Freese cometió un grueso error en la salida que fue capitalizado de inmediato por Hans Vanaken, quien definió con el arco completamente descubierto para estructurar el 3-1. La anotación enfrió por completo los ánimos en Seattle, instalando un silencio sepulcral en las tribunas del estadio.
El foco de atención también estuvo puesto en la figura de Folarin Balogun, cuya polémica habilitación en los escritorios no se reflejó en el pasto, transformándose en un fantasma respecto a sus bandos anteriores hasta que fue reemplazado en el epílogo. En los pasajes de cierre, un remate de Berhalter que rozó el vertical y un mano a mano que Thibaut Courtois le ganó de forma notable a Balogun fueron los últimos intentos del local. En el tiempo de adición, al minuto 90+5′, Romelu Lukaku apareció en el área para sacar una certera definición y decretar el 4-1 definitivo. Con el pitazo final del réferi, Bélgica inscribe con autoridad su nombre en los cuartos de final de la Copa del Mundo.







