El arranque de la cita planetaria sigue siendo una pesadilla total para las potencias de nuestro continente, que no logran levantar cabeza en suelo norteamericano.
En el Hard Rock Stadium de Miami, la Selección de Uruguay dirigida por Marcelo Bielsa sumó una inmensa frustración al enredar puntos e igualar 1-1 frente a Arabia Saudita en su debut por el Grupo H. La Celeste sufrió ante la tremenda efectividad y resistencia del bando asiático, quedando en deuda futbolística y masticando un resultado que deja la zona completamente abierta.
El compromiso en el estado de Florida comenzó con un trámite sumamente espeso, opaco y de escaso vértigo en las áreas, al punto de que el primer cuarto de hora provocó más de un bostezo en las tribunas antes de la pausa de hidratación. Uruguay intentó romper la paridad a los 30 minutos con un frentazo letal de Manuel Ugarte en plena área chica, pero el guardameta Mohammed Alowais estuvo sencillamente colosal para ahogar el grito de gol sudamericano.
Cuando parecía que la etapa inicial moría en tablas, la sorpresa se instaló en Miami. El golero uruguayo Fernando Muslera avisó a los 39′ tapando un remate peligroso, pero dos minutos más tarde no pudo hacer nada: al minuto 41, el defensor Abdulelah Alamri capturó el balón en su segunda intervención en el área y la mandó al fondo de las redes para decretar el impactante 1-0 con el que se fueron al descanso.

Maxi Araújo ilusionó con el empate para Uruguay.
La pizarra del ‘Loco’, la maldición del palo y el desahogo de Araújo
En el complemento, la furia de Marcelo Bielsa se hizo sentir de inmediato en el vestuario, mandando a la cancha a Agustín Canobbio y Juan Manuel Sanabria en reemplazo de Darwin Núñez y Matías Viña para intentar cambiarle la cara al equipo. La Celeste se volcó con todo al ataque, pero la impericia y la mala fortuna le jugaron en contra: Federico Viñas exigió los guantes de Alowais a los 47′ y al minuto 61 un furioso remate de Manuel Ugarte se estrelló de lleno en el vertical derecho del arco saudí. Para colmo, el juez italiano le perdonó una tarjeta roja directa al cuadro de Arabia tras una criminal patada sobre Canobbio a los 58′.
La resistencia de los asiáticos parecía inquebrantable, reviviendo por pasajes sus jornadas históricas de Qatar 2022. Sin embargo, la recompensa charrúa llegó en la agonía del encuentro gracias al empuje de sus figuras. En el minuto 81, Maximiliano Araújo frotó la lámpara, rompió el cerco defensivo rival y sacó un zapatazo que significó el ansiado e idéntico 1-1 definitivo en el marcador. Los orientales buscaron ganarlo en los descuentos con remates de Nicolás de la Cruz y Federico Valverde, pero Alowais se agigantó bajo los tres tubos para sellar el amargo reparto de puntos.










