La caída de la Selección Argentina ante la Selección de España en la final del Mundial 2026 abrió una serie de debates entre hinchas y periodistas argentinos, especialmente por la frustración de quedarse a las puertas de repetir la hazaña conseguida en Qatar.
Con el paso de los días, comenzaron a instalarse en redes sociales distintas teorías conspirativas que apuntaban a supuestos factores externos detrás de la derrota argentina. ¿Qué decían estas hipótesis?
Algunas de estas versiones incluso sugerían que la Albiceleste no habría disputado el encuentro con la misma intensidad o que existían decisiones previas relacionadas con el desenlace de la final.
Ruggeri pide parar con las teorías en Argentina
Uno de los que decidió tomar la palabra fue Óscar Ruggeri, campeón del mundo con Argentina en 1986, quien en ESPN Argentina mostró su enojo por las versiones que circularon tras la final.
“Yo no iba a venir, me costó levantarme, no iba a venir, y después de las cosas que escuché… Nos subestiman a los jugadores de fútbol. Escuché que fueron y le dijeron a Messi: ‘Ya está. Esta final hay que perderla’. Es de locos que alguien pueda pensar que le pueden ir a decir eso a Messi, ¿quién?”, expresó Ruggeri.

Los jugadores argentinos cabizbajos tras perder la final | FOTO: Dan Mullan/Getty Images
Sin embargo, el “Cabezón” también fue autocrítico y reconoció la superioridad del conjunto español. “Hay que reconocer que nos ganaron bien. No estuvimos a la altura de lo que fue España”, afirmó.
Finalmente, el exjugador volvió a cuestionar las teorías. “Que la FIFA no te deja salir bicampeón… Es muy loco todo lo que está pasando. Por eso yo digo que no nos subestimen a los jugadores de fútbol. No, déjense de joder”, cerró.
En resumen…
- Óscar Ruggeri salió al cruce de las teorías conspirativas que surgieron tras la derrota de Argentina ante España en la final del Mundial 2026.
- El campeón del mundo defendió a los jugadores, cuestionó los rumores que involucraron a Messi y aseguró que la Albiceleste simplemente fue superada por un rival que ganó bien.






