El empresario Carlos Heller, exmandamás de los Azules, entregó una extensa declaración ante el Ministerio Público en el marco del denominado caso Sartor, investigación que hoy tiene bajo la lupa a la concesionaria de Universidad de Chile. En su testimonio, el ex presidente de Azul Azul fue categórico: negó en reiteradas ocasiones haber tenido cualquier vínculo previo con Michael Clark, el grupo Sartor o sus directores.
Según la información revelada por la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío, Heller insistió (en al menos ocho oportunidades) que no conocía a quienes terminaron controlando el club tras la venta de su paquete accionario en 2021. Una operación que hoy está siendo investigada por la fiscalía ante sospechas de que habría sido financiada con dineros de origen ilícito a través del Fondo de Inversión Privado Tactical Sport.
El ex timonel azul explicó que su decisión de desprenderse del 63% de las acciones no tuvo relación con motivos económicos, sino con un contexto personal complejo marcado por amenazas de muerte. “En el contexto de estas amenazas y del hostigamiento de terceros, decidí dejar el cargo. No fue por gestión económica”, declaró.

Además, detalló que la venta se concretó a un precio de $380,7 por acción, lo que implicó pérdidas estimadas entre 4 y 5 millones de dólares. “Para mí hubo una pérdida significativa… Cumplí un sueño caro y no amistoso”, reconoció, descartando de plano que su paso por el club haya tenido fines de rentabilidad.
Heller niega vínculos con Clark y Sartor en el centro de la investigación
Uno de los puntos más sensibles de su declaración tiene que ver con su desconocimiento respecto a los compradores. Ante consultas directas del fiscal, Heller fue enfático: “Yo había escuchado del grupo Sartor, pero nunca me relacioné con ellos. No los conocía y, la verdad, me importaba muy poco”.
En esa misma línea, aseguró que solo tomó conocimiento de Clark al momento de firmar los contratos: “Conocí el nombre de Michael Clark cuando se firmaron los contratos”. Incluso, afirmó no saber quién controlaba el fondo Tactical Sport que concretó la compra: “Yo no sabía quién controlaba el fondo”.
Estas declaraciones buscan desmarcarlo completamente del proceso investigado, en el cual el Ministerio Público indaga si existió financiamiento irregular en la adquisición de Azul Azul.
La venta de Azul Azul: presión, amenazas y pérdidas millonarias
El exmandamás de Universidad de Chile relató que su salida del club estuvo marcada por un ambiente de alta presión, tanto mediática como personal. Según explicó, las amenazas que afectaron a su familia fueron determinantes para tomar la decisión de vender.
“Hubo muchas especulaciones y presión. Se decía que yo seguía manejando los títeres aun cuando había renunciado, lo que no era así”, sostuvo, agregando que buscaba cerrar rápidamente ese capítulo: “Quería sacarme el parche curita rápido”.
En ese contexto, explicó que la oferta llegó en julio de 2020 y se concretó mediante una OPA en marzo de 2021, proceso que culminó oficialmente en mayo de ese mismo año.
“Nunca fue un negocio”: la visión de Heller sobre su paso por la U
Finalmente, el empresario fue tajante al evaluar su paso por Azul Azul, asegurando que nunca tuvo como objetivo obtener ganancias económicas. “La respuesta es que no, es cero rentable. Nunca se hizo para rentabilizar nada”, afirmó.
“Fue por pasión. Otros le llaman estupidez, pero para mí fue pasión”, agregó, reconociendo el desgaste emocional que implicó liderar el club.
Con estas declaraciones, Heller intenta marcar distancia del caso Sartor, mientras la investigación continúa avanzando para esclarecer el origen de los fondos que permitieron el cambio de control en Universidad de Chile.






