Universidad de Chile sumó tres puntos de oro en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos tras derrotar sólidamente por 2-0 a Unión San Felipe, en un duelo válido por la cuarta fecha del Grupo D de la Copa Chile. El elenco dirigido por Fernando Gago supo destrabar un compromiso que comenzó complejo y, con este resultado, escaló a la cima de su zona, consolidando un tranco invicto que ilusiona a la generosa hinchada azul que llegó hasta el recinto de Ñuñoa.
El arranque del encuentro estuvo lejos de deslumbrar a los cerca de 15 mil espectadores que se hicieron presentes en el coloso capitalino. Durante los primeros 25 minutos, el trámite fue denso, friccionado y con escasa claridad en las áreas, destacando únicamente una temprana tarjeta amarilla para el argentino Lucas Barrera en el bando local. Sin embargo, la paridad se rompería justo antes del descanso gracias a la jerarquía de Juan Martín Lucero, quien a los 42 minutos frotó la lámpara y sacó un zapatazo desde la media luna del área grande que dejó sin opciones al guardameta Leandro Cañete.
La ventaja psicológica del primer tanto le permitió a la escuadra laica afrontar el complemento con una marcha extra. La tranquilidad definitiva llegó temprano, específicamente a los 48 minutos, cuando una vistosa y lujosa combinación colectiva liderada nuevamente por Lucero terminó en los pies del volante Agustín Arce, quien no perdonó de frente a la portería para decretar el 2-0 definitivo que a la postre sería inalcanzable para el cuadro del Valle del Aconcagua.

Universidad de Chile venció a San Felipe.
A partir del segundo gol, el estratega azul movió la pizarra y dosificó las cargas de sus dirigidos, propiciando los ingresos de Israel Poblete, Marcelo Díaz y el debutante Vicente Ramírez, quien terminó amonestado. Unión San Felipe intentó sacudirse del dominio rival mediante una triple modificación a los 58 minutos, pero careció de profundidad para inquietar el arco estudiantil, debiendo conformarse con las notables intervenciones de su portero Cañete, quien evitó una goleada mayor ante los embates finales de Ignacio Vásquez.
Más allá del resultado en la cancha, la jornada estuvo marcada por significativos hitos institucionales y gestos emotivos. En la antesala del pitazo inicial, la dirigencia de Azul Azul rindió un merecido tributo al guardameta Gabriel Castellón por alcanzar la histórica cifra de 102 partidos defendiendo la camiseta del Romántico Viajero. Asimismo, el defensor venezolano Bianneider Tamayo conmovió a los presentes al exhibir una camiseta con la consigna “¡Fuerza Venezuela!”, enviando un mensaje de apoyo a las víctimas del reciente doble terremoto en su país.
Finalmente, el partido también dejó importantes novedades respecto al mercado de pases y la conformación del plantel laico para los próximos desafíos. Durante la transmisión televisiva del encuentro, el histórico volante Marcelo Díaz reveló públicamente que el técnico Fernando Gago ya extendió sus exigencias formales a la dirigencia del club, solicitando de forma prioritaria la contratación de un defensor central izquierdo, un mediocampista de contención y un extremo por la banda derecha para potenciar las aspiraciones del equipo.










