La victoria de Cobreloa por 2-1 ante Deportes Iquique no fue un triunfo más. Para la dirigencia y la hinchada naranja, significó sacudirse una pesadilla estadística que arrastraban por más de una década. Harry Robledo, presidente de la institución, analizó el encuentro con una mezcla de desahogo y combatividad.
Para Robledo, el valor de los tres puntos trasciende la tabla de posiciones. El mandamás destacó la fortaleza mental de un plantel que supo aguantar el resultado en una cancha históricamente hostil para los de Calama.
“Haber ganado en un reducto que ha sido tan difícil por 15 años es importante. Ya era hora de sacarnos ese tipo de espinas que se nos han dado en varios lugares”, señaló el dirigente al medio En La Línea, visiblemente emocionado por el desempeño de sus jugadores, a quienes calificó de “estoicos” para defender la ventaja.
La prueba de fuego del plantel
Antes del pitazo inicial, el ambiente en Cobreloa era de evaluación. Robledo confesó que este duelo ante los “Dragones Celestes” era el termómetro real para medir las aspiraciones del equipo esta temporada: “Este era un partido que nos iba a indicar de qué está hecho este plantel”.
Guerra en el Tribunal: Insaurralde y Gotti
Pese a la alegría del triunfo, el presidente naranja no dejó pasar los fallos arbitrales que, a su juicio, perjudicaron al equipo. Robledo fue tajante al confirmar que el club no se quedará de brazos cruzados respecto a las sanciones recibidas.
- El caso Insaurralde: Sobre la polémica jugada del delantero, Robledo fue enfático: “Le hicieron el foul, eso es penal y esa tarjeta amarilla la vamos a pelear“.
- La roja perdonada: También reclamó la falta contra Gotti, asegurando que el criterio arbitral falló al no dejar al rival con uno menos. “El penal se lo hizo el último hombre, eso era expulsión también”.
Cobreloa se retira del norte grande con los tres puntos en el bolsillo y la convicción de que este grupo puede pelear grandes cosas, aunque la batalla ahora se trasladará, en parte, a las oficinas de la ANFP.
