El Estadio Nacional ha sido por décadas el principal reducto deportivo del país, la casa de la Selección Chilena y, como es de público conocimiento, el estadio donde Universidad de Chile suele hacer de local con la masiva presencia de público que suele acompañar a los azules.
En el CDA estaban esperanzados con que el coloso de Ñuñoa podría albergar una hipotética semifinal de Copa Chile y el compromiso ante Everton de Viña del Mar válido por el Campeonato Nacional 2022, pero nada de eso será posible y el principal estadio del país les cerrará las puertas a los eventos deportivos hasta 2023.
Los cuatro conciertos de la banda británica Coldplay, sumado a los tres que dio Daddy Yankee y uno de Guns N’ Roses tienen el estado de la cancha en condiciones deplorables. ¿Lo Peor? Aún faltan dos conciertos de Bad Bunny y el cierre de la Teletón que también serán en Ñuñoa.
En conversación con el portal de noticias deportivos, RedGol, el Ministerio del Deporte aseguró que la administración del recinto es de plena autoridad del Instituto Nacional de Deportes y, desde ahí, afirmaron al medio señalado que “Efectivamente la cancha tiene un impacto por los recitales. Las mediciones y los trabajos hacen que no sea recomendable su uso”.
“La cancha está en recuperación, no en estado terminal. Eso sería el cambio completo de césped, con tres o cuatro meses de inactividad”, puntualizaron a Red Gol desde el IND.
Así las cosas, el Estadio Nacional no albergará un encuentro deportivo hasta 2023, en donde Universidad de Chile volverá a la carga para hacer de local en Ñuñoa, situación similar a la que buscará Universidad Católica tras las reparaciones de San Carlos de Apoquindo y los compromisos que la Selección Chilena dispute en suelo nacional.
