La Liga de Primera 2026 vive un receso, pero la atención del fútbol chileno se traslada a la Copa de la Liga. En ese escenario, Universidad Católica viene de tropezar por 0-1 ante Ñublense en la segunda fecha, resultado que dejó dudas en lo futbolístico.

Sin embargo, el foco no solo está dentro de la cancha. En las últimas horas, los Cruzados quedaron bajo la lupa del Tribunal de Disciplina de la ANFP tras una denuncia presentada por Everton de Viña del Mar, relacionada con el partido que ambos disputaron el pasado 14 de marzo en el Claro Arena.

¿El motivo? El elenco viñamarino acusa que no se habilitaron entradas para su hinchada, pese a que la normativa del fútbol chileno establece que el club local debe destinar al menos un 5% del aforo para público visitante.

La UC y Everton terminaron igualando dicho encuentro | FOTO: Felipe Zanca/Photosport

La UC arriesga sanciones económicas

El incumplimiento de esta regla podría traer consecuencias importantes. Según el reglamento, las sanciones económicas pueden alcanzar cifras cercanas a las 1.000 UF, es decir, alrededor de 40 millones de pesos.

Eso sí, el caso tiene un elemento clave que podría cambiar el escenario. La normativa también contempla excepciones cuando existe una orden expresa de la autoridad, lo que permitiría dejar sin efecto la obligación de recibir hinchas visitantes.

Y eso fue precisamente lo que ocurrió. Para este compromiso, la Delegación Presidencial Metropolitana no autorizó la presencia de fanáticos de Everton, considerando antecedentes de incidentes protagonizados por seguidores ruleteros durante 2025, en un duelo ante la UC disputado en el estadio de La Florida.

Con este contexto, el Tribunal deberá resolver si la denuncia tiene sustento o si Universidad Católica actuó conforme a lo establecido, amparándose en una decisión de seguridad externa que condicionó la organización del partido.

En resumen

  • Everton denunció a la UC en el Tribunal de Disciplina por no vender entradas a su hinchada, pero la intervención de la autoridad podría evitar un castigo para los Cruzados.