Universidad de Chile publica un comunicado tras amenazas de desconocidos a integrantes del primer equipo. Uno de los futbolistas más afectados es Pablo Aránguiz, ya que recibió amenazas de muerte vía telefónicay redes sociales. Además personas rayaron los portones del Centro Deportivo Azul con mensajes de hostigamiento e incluso dejaron una marioneta.
Desde Azul Azul muestran su rechazo: “Como institución, no vamos a permitir ni tolerar actos de violencia, amenazas o acciones que pongan en riesgo la vida e integridad de los jugadores o de su entorno familiar. Ningún pretexto o contexto pueden justificar el que jugadores profesionales sean objetos de las acciones precedentemente señaladas”, expresan.
La concesionaria que administra el fútbol de la U anunció acciones legales contra las personas que están amenazando a los futbolistas: “Por lo anterior, y velando por la seguridad e integridad de jugadores de nuestro plantel, hemos instruido para que, en el corto plazo, se ejerzan las acciones judiciales tendientes a identificar a los responsables de las conductas contrarias a la ley que se han producido en los últimos días”.
En ese contexto dejaron claro que su intención es ubicar a los responsables para que sean procesados por la justicia: “Seremos enfáticos en la defensa y respeto a cada uno de quienes forman parte de nuestra institución, y no permitiremos que acciones como las descritas queden sin investigación y posterior sanción penal”.
Los futbolistas preparan el duelo ante Ñublense del jueves a las 20:30 en Chillán en medio del amedrentamiento vía redes sociales, telefónica y también en las afueras del CDA.
