La búsqueda del sucesor de Francisco Meneghini en la Universidad de Chile ha entrado en una fase de “guerra fría”. Lo que comenzó como un proceso abierto y con nombres claros, hoy se rige bajo un estricto “silenzio stampa” impuesto por el segundo piso del CDA. El motivo: el malestar que generaron las filtraciones desde Uruguay por parte de Jorge Fossati, quien pasó de ser el candidato número uno a quedar virtualmente descartado por no respetar los códigos de la dirigencia laica.

La molestia de Azul Azul estalló cuando Fossati, en conversación con medios uruguayos como Sport 890, confirmó públicamente los contactos con el gerente deportivo Manuel Mayo. “Conmigo hablaron ayer, solo eso voy a decir”, declaró el estratega, rompiendo la discreción que la mesa directiva pretendía mantener. Para la cúpula azul, esta “infidencia” fue interpretada como una falta de alineación con la nueva política interna de hermetismo total en las negociaciones.

Ante este escenario, la orden desde la directiva ha sido drástica: cualquier candidato que hable con la prensa o filtre detalles de las reuniones será tachado de la lista de inmediato. Esta es la razón por la cual figuras de renombre como Eduardo Berizzo, Fernando Gago y Martín Lasarte han mantenido un silencio sepulcral respecto a sus acercamientos con el “Romántico Viajero”, sabiendo que una sola palabra podría costarles el puesto.

Eduardo Berizzo, quién ya fue contactado para reemplazar a Gustavo Álvarez, y tiene ciertas preferencias en el Directorio por su conocimiento del medio chileno, se mantiene a la espera sin emitir declaraciones.

El “Toto” sabe que su nombre genera consenso, pero también es consciente de que Azul Azul -al parecer- no perdonará filtraciones en un momento donde la estabilidad institucional pende de un hilo tras el despido de Meneghini y la crisis de lesiones que afecta al plantel.

Jorge Fossati cometió un error que le costó caro en la U.

Por otro lado, la opción de Fernando Gago ha tomado fuerza en las últimas horas como la alternativa internacional de “sangre joven”. Sin embargo, la candidatura del argentino está siendo levantada por los medios trasandinos.

Martín Lasarte, el preferido del hincha azul

En tanto, el nombre de Martín Lasarte aparece como la carta de “seguridad” y conocimiento de la casa. “Machete”, fiel a su estilo caballeroso y discreto, ha cumplido al pie de la letra con el pedido de silencio. Su perfil calza con lo que busca la dirigencia para calmar las aguas: alguien que ya sabe lo que es ser campeón con la U y que maneja los códigos internos con maestría profesional.

Las próximas horas serán fundamentales para definir quién tomará el buzo azul. Lo único claro es que la mesa directiva no aceptará más “voceros” externos. El próximo entrenador de la Universidad de Chile se elegirá en las sombras, y aquel que se atreva a romper el silencio antes de firmar su contrato, simplemente verá cómo su oportunidad se desvanece en las oficinas del CDA.