El bando estudiantil laico arriba a la provincia de Quillota masticando la amargura y con la herida aún abierta de haber quedado eliminado tempranamente de la Copa de la Liga. Con el foco puesto exclusivamente en el torneo regular, los pupilos dirigidos por el estratega argentino Fernando Gago tienen la imperiosa misión de ganar para recortar distancias con el exclusivo puntero de la competencia, Colo Colo, escuadra que hoy por hoy les aventaja por una sideral diferencia de 16 unidades en la tabla de posiciones.
Para colmo de males, el Romántico Viajero cargará con una pesada mochila estadística sobre sus hombros: la U intentará romper la pésima racha que arrastra ante los cementeros durante este 2026, dado que en los dos partidos previos que disputaron en la Copa de la Liga no pudieron rescatar triunfos, registrando una dolorosa derrota en condición de forastero y un amargo empate en el Estadio Nacional.
El colista quiere hacer respetar su localía
Por su parte, la realidad en la vereda de enfrente es tanto o más dramática. La escuadra comandada técnicamente por Martín Cicotello salta a la cancha con la soga al cuello al marchar en la última posición del certamen local como el colista absoluto. Los caleranos pretenden aprovechar los fantasmas del elenco azul y la localía en el “Nicolás Chahuán Nazar” para dar el gran golpe de la fecha 15, sumar oxígeno y comenzar la sufrida tarea de escapar de la incómoda zona de descenso.








