En una íntima conversación con el podcast La Fábrica, Gustavo Álvarez decidió alzar la voz para explicar los verdaderos motivos de su alejamiento de la banca de Universidad de Chile. Tras meses de especulaciones, el estratega argentino fue directo: la relación con la directiva del club fue el factor determinante.
El quiebre con la concesionaria
Álvarez fue enfático en separar la institución de quienes la administran actualmente. Según sus palabras, el rumbo que tomó el club en la planificación de la temporada no coincidía con su visión profesional.
“Mi decisión de irme de la U pasó por otro lado. Pasó por la no concordancia en cómo se rediseñó el proyecto deportivo“, reveló el técnico, añadiendo que “llegó el momento en que la concesionaria del club y yo teníamos que tomar dos caminos diferentes”.
El DT quiso dejar claro que su agradecimiento hacia el “hincha genuino” y los jugadores permanece intacto, marcando una línea de fuego con la dirigencia: “No hablo del club, hablo de la concesionaria”.
¿A Colo Colo? La postura del entrenador
Uno de los temas que más morbo generaba en el ambiente futbolístico era el rumor de un posible interés del archirrival, Colo Colo. Álvarez fue tajante al desmentir cualquier contacto directo, aunque dejó una reflexión sobre la ética en el fútbol.
“Me han llamado de clubes, pero no de Colo Colo“, aseguró de entrada. Si bien reconoció que el fútbol es un trabajo donde uno es libre de elegir, subrayó su respeto por el vínculo creado con el cuadro estudiantil: “Esto es fútbol y se sabe qué cosas se pueden hacer. Tengo un gran cariño por la U, y mi postura es esa”.
Con estas declaraciones, Álvarez cierra su capítulo en el Centro Deportivo Azul dejando una herida abierta en la relación entre la hinchada y Azul Azul, mientras queda a la espera de un nuevo desafío profesional que se alinee con sus ambiciones deportivas.
