Cuando Cruz Azul se llevaba una gran victoria frente a un rival poderoso como Tigres, André Pierre Gignac se encargó de arruinarle la fiesta tras anotar un gol a los 91 minutos.
Las críticas y cuestionamientos a la Máquina por no poder sostener el resultado llegaron por parte de los medios. Jesús Barrón, por ejemplo, fue lapidario.
“Tigres mandó a Cruz Azul a llorar, con las manos vacías y con la ilusión de la Ligulilla desplomada”.
A su vez, el periodista destacó la labora de Tigres y lo calificó de ‘grande’: “Lo que hizo Tigres es de equipo de grande. A pesar de que no mostró su mejore futbol, que el árbitro lo acuchilló y que iba perdiendo, se levantó, se sobrepuso. Es de corazón grande”.




