Después de la locura de la fecha de cierre de traspasos en la NBA, LeBron James y Giannis Antetokounmpo protagonizaron el Draft del All-Star Game, como para bajar un poco las revoluciones tras una jornada muy agitada.
James tenía el primer pick del Draft y Giannis el segundo, y al final del día, parece que el Rey hizo mucho mejor su tarea que la estrella de los Bucks, que escogió más con el corazón que con el cerebro.
Y es que, ante la oportunidad de tomar a James Harden, Giannis prefirió decantarse por Kemba Walker, aprovechando la oportunidad para reirse del barbudo y pegarle un palazo, asegurando que no quería tomarlo porque ‘quería alguien que supiera pasar el balón’.
Harden ha sido ampliamete criticado por su forma de jugar desde hace años, siendo catalogado como un jugador egoísta que prefiere tomar todos los tiros. Irónicamente, promedia 7.3 asistencias por partido este año.
Kemba Walker, por su parte, si bien es más un base puro que anotador, promedia apenas 5.0 asistencias por partido. Quizás Giannis tenía que revisar los numeritos antes de tomar a sus compañeros.




