Paolo Guerrero ha jugado en tres equipos grandes de Brasil. Corinthinas, Flamengo y ahora Intersaben lo que es tener al Depredador en su equipo y no son indiferentes a ello.
Con los Colorados, el Pistolero ya sabía lo que era jugar en el Macarancá de forastero. En la última Libertadores visitó al Flamengoy les dijo que recuerden lo que había hecho en el club.
En esta oportunidad, el Depredador no fue tan amistoso. Salió expulsado por actitudes antideportivas, le sacó el dedo medioal cuarto árbitro y después fue contra la hinchada.
Saliendo por el túnel y fuera de sí, Paolo Guerrero se tocó los testículos en un claro gesto de agresividad en dirección a la torcida Rubronegra. Todo esto lo hizo con sangre en la cara tras el corte causado por la falta de Rodrigo Caio.
Así, Guerrero les declaró la guerra a sus exadmiradores. Ellos por su parte le gritaban cheirador, lo que quiere decir drogadicto y solían gritarle a Maradona.
