Este jueves, la NCAA sufrió, quizás, una de las demostraciones más fuertes teniendo en cuenta la necesidad de los jugadores, cuando uno de sus mejores prospectos decidió inclinarse por la Liga de Desarrollo de la NBA.
Jalen Green, uno de los favoritos con ser el primer elegido en el Draft del 2021, decidió evitar su carrera universitaria, para convertirse en jugador en la G-League.
Green iría directamente desdehighschoola una liga semiprofesional, lo que sí está avalado por la NBA desde el 2018, cuando habilitó un programa piloto para atraer jóvenes promesas de instituto.
La G-League está trabajando para lanzar un equipo en el sur de California que contará con los prospectos cinco estrellas como el propioGreeneIsaiahTodd, para así competir con la NCAA y, también, evitar que las ligas extranjeras, como sucedió conLaMeloBall en Australia, se lleven a futuras estrellas.
El impacto para la liga universitaria podría ser enorme, ya que uno de sus mejores jugadores, para muchos el mejor, de su próxima temporada no será parte de la misma. La razón fundamental es que los jugadores, como Jalen, quieren percibir dinero a cambio de su juego, algo que la NCAA no permite.
Green es escolta ydestaca, según los reclutadores, en sus incansables fundamentos ofensivos, habiendo marcado grandes diferencias con el resto de los jugadores de su generación enSan Joaquin Memorial High School.




