Hoy por hoy, bien podría decirse que Mookie Betts es el mejor jugador y pelotero más importante de toda la organización de los Medias Rojas de Boston.
Sin embargo, el ex MVP de la Liga Americana no siempre tuvo todo fácil en Las Mayores, como le confesó a Alex Speier, periodista de The Boston Globe, para su nuevo libro“Homegrown: How the Red Sox Built a Champion from the Ground Up”.
Here’s an exclusive first look at Alex Speier’s new book “Homegrown: How the Red Sox Built a Champion from the Ground Up,” which tells the story of the history-making 2018 World Series champions.
It will be released in stores Tuesday. @alexspeier https://t.co/cpJePSfGfh
— Boston Globe Sports (@BGlobeSports) August 12, 2019
Aparentemente, el jardinero de los patirrojos debió lidiar con muchos maltratos cuando llegó a la liga en 2014, empezando por el trato distante de veteranos como John Lackey y Jon Lester, y llegando incluso a ser insultado y gritado por el resto de sus compañeros conforme avanzó la temporada.
Betts fue reprendido airosamente en una oportunidad que decidió tomar una siesta antes de un partido frente a los Astros de Houston, algo que no fue del agrado de los peloteros más veteranos del equipo.
I’m thrilled to announce the coming publication of Homegrown, which will be out on August 13, from @WmMorrowBooks (an imprint of @HarperCollins). pic.twitter.com/QvraEq7x8c
— Alex Speier (@alexspeier) May 14, 2019
Asimismo, confesó que una vez fue insultado y gritado por querer mostrarle el clubhouse del equipo a un amigo cuando apenas tenía unas semanas como miembro de la organización.
Este tipo de actitudesde los veteranos a los menos experimentados son algo común en el mundo del deporte, y son en alguna ocasión un motivo fundamental por el cuál los novatos nunca logran adaptarse al profesionalismo y no logran explotar todo su talento.





