Desde que Steve Kerr tomó la batuta de los Golden State Warriors, todos los equipos de baloncesto del mundo se han dedicado a estudiarlos para tratar de repetir su fórmula o encontrar la manera de frenarlos.
No solo esto ha sido imposible, sino que, de alguna forma, pareciera que los campeones defensores son cada día más fuertes y no existe debilidad alguna en su juego. Al menos, eso parecía antes del triunfo 126-121 de los Houston Rockets en el juego 3 de las Semifinales de Conferencia.
KD had a red hot start to the 4th �� pic.twitter.com/LuMvtfCNAj
— Def Pen Hoops (@DefPenHoops) May 5, 2019
Y es que, lo que alguna vez fue una fortaleza para los ‘Dubs’, ahora es su único talón de Aquiles: la segunda unidad, que carece de la profundidad y el talento que siempre caracterizó a los sustitutos de Kerr.
La banca de los Warriors anotó 7 puntos en total, tomando únicamente 6 tiros en todo el compromiso, a pesar de que el mismo incluso llegó a un tiempo suplementario, donde finalmente se impusieron James Harden y compañía.
Harden with the clutch step back three over iggy – 49 secs remaining in OT! | ESPN pic.twitter.com/5gvpyQnEWJ
— The Render (@TheRenderNBA) May 5, 2019
Los playoffs son el momento crítico del año y, si bien los técnicos suelen confiar más en sus titulares que en el resto del equipo, la segunda unidad deberá comportarse a la altura para poder permitirle descanso a las estrellas.
Ahora, la serie se puso 2-1 y los Rockets consiguieron una luz al final del túnel, pero deberán ser casi perfectos para explotar al máximo la única debilidad de los campeones.





