Joel Embiid es conocido por muchas cosas, pero una de ellas no es su humildad. Desde su llegada a la liga, al pívot de los Philadelphia 76ers le encanta molestar a sus rivales, ya sea con sus declaraciones o dentro del tabloncillo.

En esta oportunidad, Embiid jugó a nivel de MVP frente a los Toronto Raptors en el 3er juego de las Semifinales de Conferencia Este, dominando por completo en ambos costados de la cancha y celebrando de forma bastante particular.

En una ocasión, Embiid hizo el ademán de dormir a un bebé, tras ridiculizar por completo a la defensa canadiense, mientras que en la otra, voló como un avión tras concretar una volcada fulminante con el partido prácticamente definido.

Considerando que algunos aficionados de los Raptors consideraron que este era un gesto irrespetuoso, Embiid procedió a explicar el motivo tras sus celebraciones en la rueda de prensa post partido:

“Creo que todo el que me conoce sabe que lo necesito. Yo quiero divertirme. Mi juego cambia cuando lo hago. Siempre me dicen que si no sonrío durante el juego, estoy jugando mal o no estoy realmente dentro del compromiso. Cuando sé que estoy jugando bien, tengo que divertirme en la cancha”.

El camerunés jugó quizás el mejor partido de su carrera, registrando 33 puntos, 10 rebotes, 3 asistencias, 3 triples y 5 bloqueos en solo 28 minutos de juego para liderar a sus Sixers en un cómodo triunfo 116 por 95 y poner la serie2-1 en favor de Filadelfia.