Cayó duro y totalmente inconsciente: había sufrido una doble fractura de mandíbula. Siguió jugando los veinte minutos que quedaban y hasta voló para una atajada espectacular.

Esteban Andrada, en sus pocos partidos en Boca, demostró toda su personalidad y ahora se recupera lo más rápido posible para volver al arco del Xeneize.

Luciano Nicotra, su representante, contó lo difícil que sería dejarlo afuera de una hipotética final de la Copa Libertadores al ex Lanús.

Lo conozco hace 11 años;si le ponés una careta, juega. O algo que lo proteja. Por su forma de ser y su personalidad.El estámuy deseoso de recuperarse lo más rápido posible“, destacó enLa Oral Deportiva.