El futbol no es lo más importante en la vida, sino que es una herramienta muy productiva para llegar a los lugares más importantes de la misma. A través del deporte se pueden enseñar muchísmos valores.

Así como se le puede dar un valor positivo, el deseo por ganar a cualquier costo y la enorme llegada que tiene puede provocar que se trasmitan mensajes erroneos, que lo único que hacen es fogonear más violencia y tratar al balompié como algo “de vida o muerte”. Claramente esto no es así.

En las últimas horas comenzó a circular un video de un aficionado de Monterrey que emitía una declaración vergonzosa y hasta destructiva para buena parte de la sociedad: comparaba la caída en la Final de la Liga MX del 2017 ante Tigres en el Estadio BBVA Bancomer con perder a un hijo.

Por suerte, el comentario fue repudiado. Esperamos que el protagonista (Juan Carlos Guerrero) se retracte y admita su exageración.

La sociedad de hoy no puede permitirse este tipo de declaraciones…