El portero y capitán del Junior de Barranquilló montó un video de las cámaras de seguridad que tiene instaladas en su casa. ¡Tranquilos, no pasó nada! Sebastián Viera lo hizo para presumir de su fina puntería.
Mientras jugaba con su pequeño hijo, Santino, el uruguayo ensayó su puntería con uno de los juguetes de su bebé. Una pequeña cancha de basquetbol sirvió para que el jugador practicara su presición con la pelota.
Mientras cargaba al bebé, pateó una pequeña bolahacia la cesta y la terminó embocando a la primera. Al lado suyo estaba la empleada del hogar que lo observa jugar, ¡como otro niño chiquito de la casa!
El charrúa sigue disfrutando de sus días en Barranquilla. Desde que llegó a Colombia, se enamoró de la Puerta de Oro y se convirtió en ídolo del Junior de Barranquilla. Ahora, vive y comparte feliz con su familia mientras sigue su carrera con el onceno Tiburón.
