Es imposible que no te de ganas de llorar con él. De decirle que va a estar todo bien, de agradecerle, de aplaudirlo, de ayudarlo.

Este video se hizo viral y con razón. Pasa que este médico nos partió el alma en su llegada a su hogar tras una larga jornada de trabajo.

Su pequeño hijo fue corriendo a abrazarlo, luego de muchas horas sin verlo. Pero su reacción fue automática, casi sin pensarla.

Se alejó, claro. Estuvo todo el día en el hospital combatiendo contra el coronavirus y debe mantener distancia de sus seres queridos por prevensión.

Al instante, se puso en cuclillas y quebró en llanto. Su pequeño no entiende bien la situación. A nosotros, se nos partió el alma.

Sean conscientes. Quédense en sus casas por todos aquellos que hacen este tipo de sacrificios. Que todo esto termine cuanto antes.