La DFB Pokal es la competición que reúne a todos los equipos de las ligas de Alemania. En la ronda de octavos de final jugaron Colonia y Hamburgo, dos de los equipos más tradicionales del fútbol de ese país. Sin embargo, el que avanzó es que de Segunda División.

Luego de la igualdad a un tanto, en los 120 minutos, gracias a los goles de Glatezel por la visita, al 92’, y Modeste, sufridamente al 120’, para los de Colonia; el juego se tuvo que definir desde los cobros penales. Allí ocurrió el particular suceso que le dio la vuelta al mundo del fútbol.

Ya en los lanzamientos para definir al club que avanzaba a los cuartos de final de la competición, precisamente, en el último cobro, por parte de los de Hamburgo, Schonolau envió la pelota al fondo y el marcador quedó 4-3; la definición estaba en los pies de Kainz, quien pateó y marcó el que en teoría fue el 4-4.

Todo era festejo porque se continuarían los lanzamientos, pero ya en la muerte súbita; no obstante, el juez central del partido anuló el cobro de Kainz, ya que el futbolista presuntamente tocó la pelota dos veces cuando la impactó; es decir, no convalidó la acción y de esta manera los campeones de Europa, hace años, sellaron su pase a siguiente ronda.