El Real Madrid decidió un nuevo rumbo institucional tras mucha polémica, y vamos a hablar del futuro tanto del argentino Franco Mastantuono como de Nico Paz, que se incorporará muy pronto. Xabi Alonso dejó su cargo y su sucesor, al menos por ahora, es Álvaro Arbeloa.

Mientras Nico Paz ya lo está demostrando en el Como de Italia —un equipo muy interesante con mucho que ofrecer—, en el caso de Mastantuono la situación es diferente: el futbolista todavía debe demostrar por qué apostaron por él desde su paso por la liga argentina. De momento, sus tramos de buen juego se cuentan con los dedos de una mano.

Ahora llega Álvaro Arbeloa para reemplazar a Xabi Alonso, no sin polémicas. Prácticamente el vestuario abandonó las ideas y formas del exentrenador del Bayer Leverkusen (donde dirigió a Ezequiel Palacios). Xabi daba indicaciones, pero pocos le prestaban atención en los entrenamientos; dirigía, pero sentía que ni el club ni los jugadores le respaldaban. Finalmente decidió irse tras notar que le habían soltado la mano.

Arbeloa llega con mucha personalidad —aunque con menos carrera como futbolista que Xabi Alonso—. Es cierto que no fue tan buen jugador como el mediocampista vasco, pero tiene una trayectoria importante en el Real Madrid y una personalidad muy marcada. Lleva varios años dirigiendo en las juveniles del club, y algo clave: Nico Paz fue dirigido por él en las inferiores del Madrid.

Nico Paz podría regresar a Real Madrid. (Foto: Getty).

Mastantuono no tendrá que esperar mucho para tener su chance. En su debut, Arbeloa —un gran conocedor de las inferiores madridistas— habló con Diario AS y contó que, desde su llegada en 2020, todo cambió en la cantera por su forma muy profesional de manejar las temporadas. Ganó liga, copa y Copa de Campeones con jugadores como Gonzalo o Nico Paz. Su idea es protagonista, vertical y ofensiva, lo que lo convirtió en candidato al primer equipo desde hace rato.

Arbeloa pregona el pressing alto —como el que llevó a la práctica en Liverpool o Borussia Dortmund: el pressing alemán de robar y salir rápido hacia el arco rival—. Algo que hoy aplica en menor medida en el Como con Nico Paz, quien recupera pelotas y sale con protagonismo para avanzar y dañar al rival.

Si me preguntan cómo se adaptará Mastantuono a esto, creo que va a tener que trabajar mucho. También surge una duda clave: ¿qué rol tendrán los referentes y jugadores de mayor cartel en esta nueva etapa de Arbeloa? Si los grandes le soltaron la mano a Xabi por no gustarles su exigencia, sus entrenamientos y sus formas, ¿qué pasará ahora? ¿Arbeloa hará caso omiso, aprenderá de lo que le pasó a su amigo Xabi, o irá por otro camino donde la meritocracia gane preponderancia? Un Real Madrid donde pibes como Mastantuono —sin ser referentes ni líderes— tengan lugar desde el arranque.

Por lo pronto, en su primer partido (Copa del Rey ante un rival más endeble como Albacete), todo pinta que Mastantuono será titular desde el inicio. Eso sí, el argentino va a tener que aprovechar muchísimo sus chances. Ya comentamos su situación en videos anteriores, pero no será sencillo: en solo tres meses debe convencer al cuerpo técnico de la selección argentina de que merece un lugar en el Mundial. Son apenas tres meses, porque la Finalissima es el punto de quiebre entre los que todavía deben convencer y los que entrarán en la lista apenas semanas después. El tiempo apremia.

Franco Mastantuono. (Foto: Getty).

En cambio, Nico Paz sabe que llegará a mediados de año al Real Madrid tras la Copa del Mundo —todo parece indicar que será así—. Importante porque encajaba perfecto en el esquema de Arbeloa: un futbolista con creatividad, sensibilidad técnica, muchas variantes de golpeo y pegada, que ya conoce al nuevo entrenador (lo utilizó y mucho como figura en inferiores). Ahora, potenciado por Cesc Fàbregas en la Serie A, es otro tipo de jugador: más maduro.

Veremos cómo Mastantuono sortea la presión y aprovecha sus pocas oportunidades. Desde que volvió de la pubalgia, jugó un puñado de minutos, no suma goles ni asistencias ni jugadas de mucho peligro. Empieza a ser mirado de reojo por muchos que se ilusionaron con su llegada sin haberlo visto mucho en River. Va a tener que relanzarse no solo en la máxima exigencia del club más exitoso del mundo, sino también en su búsqueda de ser parte del seleccionado nacional.

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