El Clásico de Avellaneda quedó en manos de Independiente por 1 a 0 gracias al gol de Gabriel Ávalos, pero hubo condimentos variados que lo hicieron un partido especial, el cual será recordado en los próximos años.
Maravilla Martínez tuvo la posibilidad de poner a Racing en ventaja mediante un penal, pero la picó, se le fue por arriba del travesaño y algunos jugadores del Rojo se burlaron de él por esa situación, entre ellos Rodrigo Rey, quien lo abrazó tras la ejecución fallida.
Gustavo Costas también tuvo su rol protagónico en la caída de la Academia al cruzarse feo con algunos plateístas de Independiente que estaban detrás de su banco. Lógicamente todas estas situaciones forman parte del folclore del fútbol y no hubo hechos de violencia, pero quien provocó a sus adversarios fue Marcos Rojo.
No es la primera vez que le pasa en su carrera. Marcos Rojo lleva con sí el gen de la provocación y así entiende el fútbol. Las cámaras de la transmisión oficial no tomaron sus gestos a la platea de Independiente una vez que finalizó el partido, pero sí lo hicieron las de ESPN que estaban en el campo de juego.
El gesto de Rojo a los plateístas de Independiente
Una vez que terminó el partido, el Libertadores de América estalló de felicidad por la victoria ante el rival de toda la vida. Los jugadores de Racing se marcharon a la zona de vestuarios por la manga, pero antes de cruzarla, Marcos Rojo observó a la platea de Independiente y primero realizó un saludo irónico, pero luego -en dos oportunidades- les hizo un gesto con las manos dando a entender que son un club chico.
DATOS CLAVE
- Independiente venció 1-0 a Racing con un gol de Gabriel Ávalos en el Clásico.
- Maravilla Martínez falló un penal para Racing al patear el balón sobre el travesaño.
- Marcos Rojo realizó gestos provocadores calificando de “club chico” a la hinchada de Independiente.





