Este domingo, en pleno Mundial 2026, Boca Juniors y River Plate se encontraron frente a frente en una nueva edición del Superclásico de Reserva. Lo hicieron en Boca Predio y con el objetivo en común de meterse en la gran final del Torneo Proyección Apertura 2026. Por ende, se generó una enorme expectativa en la previa de este espectáculo.
No es un detalle menor que el Xeneize culminó en la primera colocación de la tabla de posiciones de la Zona B, para luego dejar en el camino a Atlético Tucumán. Por su parte, la escuadra Millonaria terminó en el segundo escalón de la Zona A y posteriormente superó a Lanús para acudir a esta instancia del certamen.
Así las cosas, quien se terminó quedando con la clasificación para la final del Torneo Proyección Apertura 2026 fue el conjunto comandado estratégicamente por Marcelo Escudero. Luego de un empate que se mantuvo durante el período regular y también en el tiempo suplementario, se desniveló a través de los penales.

Un Superclásico realmente disputado. (Foto: Boca Predio)
Tal como se imaginaba, el trámite del partido entre Boca y River fue realmente parejo, equilibrado y disputado. Ninguno de los dos conjuntos tomó demasiados riesgos y esto generó que haya situaciones de riesgo, pero algo aisladas. Como consecuencia de ello, tanto el primer tiempo como el segundo período culminaron sin goles.
Así fue como llegó el tiempo suplementario en Boca Predio. Allí, la tendencia continuó siendo la misma, aunque River tuvo a disposición varias chances realmente nítidas para anotar. Pero el 0-0 no se quebrantó en ningún momento, por lo que el pasaje hacia el partido decisivo del certamen doméstico se definió en los penales.
Y, desde los doce pasos, el combinado visitante fue más efectivo que su contrincante de toda la vida. Como consecuencia de ello, generó un fuerte festejo entre todos y cada uno de sus aficionados y se transformó en el rival de Racing Club en la final del Torneo Proyección. Un momento que los protagonistas no olvidarán.





