Y el ’10’ tuvo revancha. Luego de fallar un penal y cuando la historia parecía terminarse, apareció Lionel Messi para que Argentina le empate el partido a Egipto, por los octavos de final del Mundial. Faltando cinco minutos, el capitán la agarró de aire dentro del área y sacó un misil que venció las manos del arquero y estamó el 2-2. Luego, en tiempo agregado Enzo Fernández lo dio vuelta con un cabezazo que terminó de desatar el festejo albiceleste.
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