La Selección Argentina debió sacar a relucir su versión más guerrera para seguir con vida en el Mundial 2026. Cabo Verde la llevó hasta el alargue y la empujó a jugar un partido mucho más físico que futbolístico. En medio de ese cóctel de nervios y desahogo, Lionel Messi volvió a escribir páginas doradas para la historia de la Copa del Mundo. Aunque la alegría no fue completa: una decisión de la FIFA, conocida apenas terminó el encuentro, le quitó un récord que ya parecía suyo gracias al centro enviado de córner para el gol de Cristian Romero.
El capitán argentino ya había dejado su sello dentro del campo al abrir el marcador con una definición exquisita tras una asistencia de Lisandro Martínez. Ese tanto no fue uno más. Le permitió llegar a los 20 goles en Copas del Mundo, ampliar su ventaja como máximo artillero histórico del torneo y convertirse, además, en el primer futbolista capaz de marcar en seis instancias diferentes de los Mundiales.
La marca tiene un valor especial porque pudo hacerse realidad gracias al nuevo formato del certamen. La ampliación a 48 selecciones incorporó la ronda de dieciseisavos de final y Messi aprovechó para transformarse en el único jugador que convirtió en fase de grupos, dieciseisavos, octavos de final, cuartos, semifinales y final. Hasta este Mundial compartía el registro de cinco fases diferentes con el brasileño Jairzinho, el alemán Gerd Müller y el italiano Roberto Baggio. Ahora, quedó completamente solo.
La noche también le permitió alcanzar otra cifra histórica. Frente a Cabo Verde disputó su partido número 30 en Copas del Mundo, una marca jamás alcanzada por otro futbolista desde la creación del certamen. Un nuevo hito para una carrera que parece no encontrar techo.

Lionel Messi sigue haciendo historia en la Copa del Mundo. Foto: Getty Images.
El informe de la FIFA que perjudicó a Messi
Sin embargo, mientras el Hard Rock Stadium todavía celebraba la clasificación argentina, todo indicaba que Messi había sumado otro récord a su colección. En el alargue, el capitán ejecutó el córner para que Cuti ganara de cabeza y enviara la pelota hacia la red en el 3-2 definitivo.
En ese momento, todas las estadísticas le adjudicaban una nueva asistencia a Leo, la décima de su carrera mundialista, un registro que lo convertía en el máximo asistidor de la historia de los Mundiales junto al alemán Fritz Walter. Pero la historia cambió una vez terminado el encuentro.
En el informe oficial publicado por la FIFA, el organismo determinó que el gol no debía ser acreditado a Romero, sino que lo convalidó como un tanto en contra del defensor caboverdiano Diney Borges. El motivo fue que el cabezazo del zaguero argentino sufrió un desvío en el brazo del futbolista africano antes de ingresar al arco, una modificación suficiente para alterar la autoría de la conquista.

El informe FIFA marcando que el tercer gol de Argentina fue en contra.
De esta manera, la asistencia dejó de contabilizarse a favor de Messi, provocando que continúe con nueve pases de gol en la historia de los Mundiales y quede nuevamente a uno de igualar la marca absoluta de Fritz Walter.
De todas maneras, el episodio no altera la magnitud de otra actuación histórica del rosarino. Messi abandonó Miami con tres nuevos récords que ya nadie podrá arrebatarle: ser el primer futbolista en alcanzar los 20 goles y los 30 partidos en la historia de los Mundiales, además de convertirse en el único capaz de convertir en seis instancias diferentes del torneo.
Esta vez, sin embargo, una decisión estadística de la FIFA le impidió completar una noche perfecta y sumar otro récord que, durante varios minutos, ya parecía tener su nombre grabado.





