River se fue de la AFA pero no se quedó sin penales. El partido en Parque Patricios fue la noche de los penales de Nicolás Ramírez. Primero, el penalcito que le cobra a Huracán por el agarrón de Martínez Quarta…

El Chacho Coudet, en su debut, se volvió loco contra el referí, pero más tarde le devolvió la gentileza con otro penal, esta vez para River. Para mi, ese tampoco fue, aunque aplaudo la viveza de Subiabre para generarlo en el choque con Fabio Pereyra.

Del tercero, nada para decir: fue mano. Luego de que el colombiano errara, Gonzalo Montiel se hizo cargo sobre el final para que el Chacho se estrene con una victoria en el Palacio Ducó por 2 a 1.

El refrán futbolero señala que técnico que debuta, gana. Para River, con Coudet, se cumplió ante Huracán. En cuanto a lo novedoso que instauró Chacho en su estreno, el flamante nuevo DT optó por poner a los zurditos habilidosos: Kendry Paez y Subiabre. En los papeles, un acierto.

Con sus gambetas, el ex Alavés intentó despertar a un River dormido. Otra apuesta, que no salió bien, fue darle el primer penal a Juanfer Quintero. Ah, y el pibe Freitas, sea con el entrenador que sea, pide pista de titular.

A fin de cuentas, sin ser una maravilla, el River de Coudet debutó con una sonrisa, algo que hace mucho no se veía en el equipo de Núñez en los tiempos de Napoleón.