El Mundial 2026 que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá traerá una revolución reglamentaria histórica. Por primera vez, el VAR podrá asistir al árbitro ante una tarjeta roja que sea consecuencia de una segunda amarilla claramente incorrecta, modificando una limitación que generó controversias durante años. Este cambio implementado por la IFAB marca un antes y un después en el uso de la tecnología arbitral.
La nueva regla del VAR en segundas tarjetas amarillas
Las segundas tarjetas amarillas que deriven en expulsión podrán ser revisadas cuando exista un error claro de identidad técnica. Hasta ahora, el Video Assistant Referee únicamente podía intervenir en expulsiones directas con tarjeta roja, dejando fuera de su alcance las dobles amonestaciones que terminaban en expulsión del jugador.
La International Football Association Board (IFAB) aprobó esta modificación con el objetivo de corregir errores manifiestos que afectaban el desarrollo de los partidos. Esta decisión responde a múltiples casos polémicos en competiciones previas donde árbitros sancionaron incorrectamente a futbolistas por segundas amarillas.
Situaciones específicas donde el VAR puede intervenir
Entre las situaciones se incluyen segundas amonestaciones que terminen en expulsión en casos donde se detecte un error evidente de tipo técnico o de criterio arbitral. El protocolo establece límites claros para evitar la revisión de cada decisión subjetiva del árbitro principal.
También aplica en casos en los que se haya identificado de manera incorrecta al futbolista que cometió la infracción. Estas confusiones de identidad representaban una de las injusticias más flagrantes del fútbol moderno, especialmente en partidos de alta tensión.
Qué errores puede corregir el sistema de videoarbitraje
El nuevo protocolo permite la intervención del VAR exclusivamente ante errores claros y obvios. No se revisarán apreciaciones subjetivas como la intensidad de una falta o el grado de peligrosidad de una jugada que el árbitro consideró merecedora de amarilla.
Las situaciones revisables incluyen confusión entre jugadores con características físicas similares, errores en la identificación del número de dorsal, o segundas amarillas mostradas por acciones que nunca ocurrieron. El objetivo es mantener la autoridad del árbitro sin permitir injusticias manifiestas.
Impacto en el desarrollo del Mundial 2026
Esta modificación tendrá un impacto directo en el Mundial 2026, que por primera vez contará con 48 selecciones participantes. Con más partidos en el calendario, las probabilidades de errores arbitrales aumentan proporcionalmente, haciendo indispensable la expansión de las capacidades del videoarbitraje.
Los equipos y técnicos recibirán capacitación específica sobre las nuevas reglas antes del torneo. La FIFA implementará seminarios obligatorios para todos los cuerpos técnicos clasificados, garantizando que comprendan las situaciones exactas donde pueden esperar una revisión del VAR.
Diferencias con el protocolo anterior del VAR
Anteriormente, el VAR solo intervenía en cuatro situaciones específicas: goles, penales, expulsiones directas y confusión de identidad en tarjetas. Las segundas amarillas quedaban completamente fuera del alcance tecnológico, sin importar cuán evidente fuera el error del árbitro principal.
Este vacío generó situaciones injustas en competiciones recientes, donde jugadores clave fueron expulsados erróneamente afectando resultados de partidos decisivos. La ampliación del protocolo busca eliminar estas controversias que manchaban la credibilidad del arbitraje internacional.
Otras revoluciones reglamentarias para el Mundial 2026
Además de la intervención del VAR en segundas amarillas, el Mundial 2026 incorporará múltiples cambios reglamentarios. Entre ellos se encuentran modificaciones en las reglas para arqueros, nuevas sanciones por pérdida de tiempo y regulaciones más estrictas sobre protestas a árbitros.
La IFAB también implementará penalizaciones para jugadores que se tapen la boca al hablar con compañeros, buscando mayor transparencia en las comunicaciones durante el partido. Estas medidas forman parte de la mayor transformación reglamentaria en la historia moderna del fútbol profesional.
Críticas y defensas del nuevo sistema
Algunos sectores del fútbol argumentan que expandir las funciones del VAR interrumpe excesivamente el flujo natural del juego. Consideran que revisar segundas amarillas generará más pausas y afectará el ritmo de los partidos en el torneo más importante del planeta.
Los defensores del cambio sostienen que la justicia deportiva debe prevalecer sobre consideraciones de ritmo de juego. Argumentan que una expulsión injusta puede determinar el resultado de un partido y, en un Mundial, potencialmente la eliminación de una selección tras cuatro años de preparación.






