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Toti Pasman

River regaló el triunfo ante Vélez: gran responsable Almada, pero no dejemos pasar la culpa de Coudet

El equipo jugó sus mejores 45 minutos en el semestre, pero una desatención fatal de Thiago sentenció el empate. Correa brilló y dejó en evidencia la inmadurez del plantel de cara a un duelo clave por la Sudamericana.

River regaló el triunfo ante Vélez: gran responsable Almada, pero no dejemos pasar la culpa de Coudet
© GettyRiver regaló el triunfo ante Vélez: gran responsable Almada, pero no dejemos pasar la culpa de Coudet

Lo que prometía ser una noche soñada en el Estadio Monumental, terminó en un clima de profunda tensión. River había jugado sus mejores 45 minutos en el semestre, ganaba 2-0 con comodidad, pero un inexplicable bajón en el complemento decretó el empate 2-2 final, provocando que los hinchas despidieran al equipo bajo una lluvia de silbidos.

El gran señalado por la bronca de los hinchas tiene nombre y apellido: Thiago Almada. Luego de haber disputado un gran primer tiempo, el mediocampista fue el protagonista de un error grosero en la salida desde el fondo. Regaló una pelota increíble a Valdés que derivó en el descuento y le dio vida a un rival que parecía liquidado.

Angelito Correa, la gran figura de la cancha, no ocultó su malestar ante esta situación y en el mismo campo de juego dejó una advertencia contundente.

Más allá de la equivocación individual de Almada, hay un claro error estratégico por parte de Chacho Coudet. El entrenador expone al jugador obligándolo a recibir el balón en zonas de altísimo riesgo, encajonado entre Ortega y Otamendi.

Thiago necesita jugar mucho más adelantado, cerca del área rival y en conexión con Correa, para poder ser verdaderamente decisivo y no sufrir en el retroceso.

En medio de la decepción, lo más destacable del Millonario fue, sin dudas, el nivel de Angelito Correa. El atacante demuestra que se divierte jugando al fútbol. A pesar de ser un veterano, no pierde su potrero, el engaño y la gambeta. Coronó su noche metiendo un golazo y tirando una pared fantástica con Freitas para el segundo tanto del equipo.

Su jerarquía no alcanzó para maquillar la inmadurez de este equipo del Chacho, que demostró que hoy no es capaz de sostener una ventaja de dos goles jugando como local y dominando el trámite.

Ahora, el margen de error es nulo. Este miércoles, River se juega la vida y gran parte del semestre en la Copa Sudamericana.

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