Un momento de profunda emoción y recogimiento se vivió en el Estadio Monumental, luego de que Colo Colo realizara un minuto de silencio en memoria de Alejandro Águila Jorquera, el niño de 12 años que murió tras un violento hecho delictual que conmocionó a todo Chile.
El homenaje se llevó a cabo en la previa del duelo ante O’Higgins por Copa Chile, donde jugadores, cuerpo técnico y asistentes se unieron para recordar a la víctima de un caso que ha generado impacto e indignación a nivel nacional.
Un crimen que estremeció al país
El trágico hecho ocurrió la madrugada del 23 de junio, en medio de un brutal tour delictual que comenzó en un servicentro de San Bernardo, donde un grupo de delincuentes robó un vehículo tras intimidar a un trabajador y a un cliente.
Con ese automóvil, los antisociales continuaron cometiendo delitos, incluyendo el asalto a un peatón que resultó ser un carabinero de franco, quien terminó con una fractura.
Horas más tarde, en la caletera de la Ruta 5 Sur, a la altura de Catemito, los delincuentes abordaron a una familia compuesta por un padre, su hijo de 12 años y una tía. El grupo regresaba desde Argentina tras una visita familiar, cuando fue interceptado.
En ese contexto, el menor bajó del vehículo sin percatarse de que seguía sujeto al cinturón de seguridad, siendo arrastrado por cerca de tres kilómetros mientras el asaltante huía con el automóvil.
Pese a los desesperados gritos de sus familiares, el conductor nunca se detuvo, provocando la muerte del niño en un hecho que ha generado dolor, rabia y un fuerte llamado a la justicia.
El homenaje de los Albos
El minuto de silencio realizado por Colo Colo refleja cómo este caso traspasó el ámbito policial para instalarse en la conciencia colectiva, sumando muestras de apoyo y solidaridad desde distintos sectores.
Mientras avanza la investigación y ya hay imputados en prisión preventiva, Chile sigue conmocionado por una tragedia que dejó en evidencia la crudeza de la delincuencia y el impacto irreparable en una familia.
El recuerdo de Alejandro Águila Jorquera permanece vivo, y gestos como el del “Cacique” buscan mantener su memoria presente en medio del dolor.






