El sismo de proporciones que significó la eliminación del Mundial de Alemania a manos de Paraguay sigue dejando réplicas brutales en el continente. Mientras los guaraníes festejan el pasaje de oro a los octavos de final a la espera del vencedor entre Francia y Suecia, una figura histórica saltó al frente de las plataformas digitales para reclamar su tajada de gloria.
José Luis Félix Chilavert, quien hasta hace solo unos días era un crítico despiadado del proceso, celebró la hazaña en Boston adjudicándose una parte del éxito colectivo.
Para entender todo, hay que recordar que el exarquero de Vélez Sarsfield había disparado con munición gruesa tras la dura caída ante Estados Unidos en el debut mundialista, dialogando sin filtros con Radio Ñandutí y le pegó con todo al entrenador de la Albirroja.
“La realidad nos indica que nunca tuvimos un sistema táctico definido, el técnico Alfaro es el culpable, porque él, por los años de trabajo que tiene en el mundo del fútbol, él debería con su cuerpo técnico haber estudiado muy bien qué es lo que tiene Estados Unidos”, había lanzado Chilavert sin anestesia.
Además, barrió por completo con el manejo del arco, apuntando directo a la falta de comunicación del hoy héroe nacional de Paraguay, Orlando Gill: “Él (Alfaro) antes de irse de Paraguay ya debería tener definido quién era el arquero titular. Hasta último momento dudaba y esa duda también le genera inestabilidad emocional al arquero. El chico Gill, él no habla, juega mudo y el fútbol es comunicación, más el arquero, es el que tiene que ordenar”.

Paraguay elimina del Mundial a Alemania con gran actuación de Gill.
La estrategia en redes: Retuits para inflar el pecho
Sin embargo, tras consumarse el milagro en el Gillette Stadium y ver al bando sudamericano avanzar de fase, el histórico capitán guaraní cambió de libreto pero mantuvo su tradicional egocentrismo.
Fiel a su polémico estilo, Chilavert comenzó a repostear y meter retuits de forma masiva en sus redes sociales a comentarios de usuarios paraguayos que indicaban que él fue quien presionó con dureza para que los jugadores remontaran la situación en el pasto. De esta forma, el exmundialista instaló el bando de que sus feroces críticas sirvieron como el remezón de emergencia necesario para despertar el huevo de la plantilla y tumbar a la UEFA. ¡Para no creerlo!
Los retwetts de la vergüenza







