Santiago Wanderers tenía una oportunidad inmejorable para escalar al tercer puesto de la Primera B, torneo que actualmente lidera Cobreloa luego de su triunfazo ante Deportes Antofagasta.
Sin embargo, tras llegar al minuto 90 con una ventaja de 2-1, los caturros dejaron escapar los tres puntos en los descuentos, sentenciando una igualdad que dolió en el estadio Elías Figueroa.
Más allá de lo futbolístico, la noticia estalló con las palabras de Luis Sánchez, gerente general de Wanderers e hijo del presidente Reinaldo Sánchez en Golazo Radio. El dirigente analizó la asistencia de 5.100 personas al estadio y lanzó una frase que caló hondo en el puerto:
“A lo mejor si hubiésemos ganado la semana pasada habríamos tenido más gente, pero los hinchas son así… el wanderino es especial, si estás con mala campaña no te acompañan, si estás en buena campaña, todos son wanderinos”.

El dirigente además especificó que de los presentes, habían muchos que entraron con su entrada de socio y otros, con cortesía, apuntando al poco interés de seguir la campaña del equipo de Valparaíso.
Polémica en el Puerto
Como era de esperar, los dichos del gerente general no tardaron en generar el rechazo de la parcialidad caturra. La crítica a la “fidelidad” del hincha llega en un momento clave de la temporada 2026, donde el club busca el ansiado retorno a la Primera División, encendiendo un conflicto interno entre la dirigencia y una de las fanaticadas más grandes del país.





